Antes de las vacaciones de noviembre, la PTA (Parents
Teachers Association) del colegio, que viene siendo el AMPA, organiza un
maratón de lectura en todo el colegio.
Ese día se paraliza la escuela, y todos en pijama nos
dedicamos a contar y leer historias entre otras cosas fascinantes que preparan
las maestras.
En nuestra clase para este día especial, los niños y niñas
podían llevar mantas, almohadas, peluches e incluso si tenían tiendas de
juguete que se pudiesen montar dentro de la clase podían traerla.
Nuestra primera actividad fue montar fuertes por toda la
clase donde luego, podían tirarse a leer tranquilamente los libros que ellos
quisieran.
La organización del día fue igual tanto para segundo curso
como para tercero.
Tras leer y contarnos historias dentro de nuestros fuertes,
las maestras de nuestro pod, fueron rotando por las clases leyendo diferentes
cuentos en sus idiomas maternos, es decir, los niños de mi clase escucharon un
libro en español, en inglés y en chino!
Tras la lectura llegaba el momento cine, allí vimos “Donde
viven los monstruos” acompañado de palomitas, tirados por el suelo (me
recordaba al momento cine del jardín de nieve en Formigal).
En segundo una visita especial vino a ayudarme para hacer un
cuento versionado de “San Jorge y el Dragón” (el dragón era vegetariano, el
problema era la falta de comunicación). El caso es que mi amigo Carlos, que
estaba por aquí de visita vino a echarme una mano (y nunca mejor dicho),
sosteniéndome los títeres mientras iba improvisando el cuento.
El día fue divertidísimo, y es que aquí la lectura es un
placer y no una obligación.
Esta idea me la llevo a España.

