domingo, 26 de noviembre de 2017

Proyecto sociales, MI BARRIO

Muchos son los proyectos que hacemos en la clase E3, hoy os voy a contar el proyecto de Mi barrio.
Este proyecto nos va a permitir conocer más profundamente Beacon Hill, su naturaleza, sus negocios, el ocio que este nos ofrece y todas las gentes que viven en él.
Lo llevamos a cabo tanto en segundo como en tercer grado. Trabajándolo casi al mismo nivel.
Hasta ahora hemos reconocido nuestra aula, dibujando mapas de la clase, localizando las coordinadas de ella y colocando debidamente la rosa de los vientos. Los mapas fueron de lo más detallado que se pudiese hacer.´


Lo segundo que hicimos fue salir a nuestro recreo para identificar árboles y crear nuestro libro de hojas y cortezas de árboles de nuestro barrio. Esta actividad resultó ser divertida, porque primeramente estábamos fuera y podían correr. Y es que Aristóteles daba clases dando paseos por algo, puede que nuestros alumnos sean los nuevos peripatéticos.


La tercera actividad fue la gimcana! Queríamos ir trabajando desde dentro hacia afuera nuestro barrio. Lo primero era el aula, luego el recreo, nuestra escuela y poco a poco vamos abriendo más nuestro alcance.

Esta tenía un triple objetivo, además de reconocer el espacio de la escuela sobre un plano, también tenía un objetivo matemático puesto que tenían que resolver problemas usando estrategias aprendidas en clase, y además debían colaborar entre ellos para consensuar una misma respuesta.

Por otro lado la escuela organiza salidas por el barrio, lo cual nos favorece mucho en este proyecto.
La primera salida oficial fue al Lewis Park. Este parque es un bosque en medio de la ciudad, en Beacon Hill. Muchos jubilados y gente voluntaria tiene como objetivo limpiar este bosque y darle vida con plantas autóctonas. Así que por eso fuimos nosotros. Para colaborar a plantar  y abonar un poco el terreno.

Nos dividimos en pequeños grupos de 2-3 niños por adultos (muchos padres vinieron a ayudar). Lo primero que hicimos fue reconocer la planta que cada niño iba a plantar y buscar en el suelo el cartel dónde esta tendría su futuro hogar.
Una vez localizado, con la pala, los adultos cavabamos un hoyo, y los niñ@s enterraban la planta y prensaban la tierra. Tras plantar 2 plantas por niñ@, tocaba ir a por madera y compost para protegerla.

Mi equpo y yo íbamos cantando “fui a por uvas” para hacer más amenos el trabajo, y en que terminamos ayudamos al resto con sus plantas.
La segunda y última salida hasta ahora, fue la visita al Centro de la Raza, para conocer y ver las ofrendas del día de los muertos.
Nuestro barrio tiene mucha población latina, y como muchos sabemos, en México en vez de Halloween se celebra, parecido a España, el día de los muertos (en España se celebra, el dia de todos los Santos). Solo que la diferencia es que celebran la muerte como parte de la vida despidiéndose o recordando a los que se fueron con una gran comida todos juntos y fiestas.

También hacen ofrendas y altares agrupados dependiendo de las causas de la muerte, homofobia, accidentes, exilios, infantiles…

Y todo eso fue lo que descubrimos allí. Un pasillo lleno de color y vida, y es que todo aquel que vive tiene que morir, y por qué llorar si se pueden recordar todos los buenos momentos, y ser consciente de que mientras celebramos la muerte seguimos estando vivos.